Contacto con tacto



En una de sus conferencias, el psicólogo canadiense Jordan Peterson recomienda alejarse de aquellas personas a las que le desagradan los niños. Una afirmación muy tajante que comparto en gran medida.


Los niños son todo lo que somos, son nuestro futuro y traen todos los mensajes que necesitamos refrescar para tener nuestra dosis de humanidad lo menos contaminada posible. Nos muestran lo mejor y lo peor de nosotros mismos y nos permiten pulir nuestras miserias heredadas y construidas gracias a su natural y limpia espontaneidad.


Dado que son, sin duda, el elemento más valioso de nuestra sociedad, cualquier ataque que reciban, cualquier injusticia aplicada sobre ellos, cualquier falta de responsabilidad hacia ellos o ellas debe ser detectada, confrontada y combatida.


Nuestro presente tecnológico nos está erosionando, cada vez más, el sentido común que nos ha permitido evolucionar como especie. Está separando poco a poco el vínculo imprescindible que debe existir entre nuestro corazón y nuestro raciocinio para que seamos personas realmente integrales. Los niños son básicamente el potencial de la humanidad hacia el futuro y debemos actuar hacia ellos transmitiendo esta necesaria colaboración entre lo emocional y lo racional, sobre todo en las etapas en las que se está conformando su cerebro